Senador Saavedra afirmó que Estado de Excepción y plan Buen Vivir otorgan protección y mejoran vida de los habitantes de la Macrozona Sur

La demanda de seguridad y protección de los habitantes de la provincia de Arauco y de parte de la provincia de Biobío debe ser escuchada por el Gobierno. Así lo señaló el senador Gastón Saavedra Chandía tras conocerse la aprobación de la prórroga del estado de excepción constitucional en la región de la Araucanía y en las provincias de Biobío y Arauco, esta tarde en la Cámara de Diputadas y Diputados y que luego deberá ser revisada por el Senado, donde el parlamentario ya comprometió su voto favorable.

«La situación que hoy día se vive en la provincia de Arauco o parte del Biobío y en toda la 9ª región es muy compleja y hay que entender a los habitantes que allí viven. Su demanda por seguridad, por protección, es gigantesca. Y el Estado chileno y el Gobierno de Chile tiene que escuchar. Y nosotros los parlamentarios, por lo tanto, tenemos que simplemente aprobar una medida como esta, que puede no gustar, pero es la protección que le estamos entregando a los habitantes del territorio», comentó.

Agregó que en esta oportunidad , contrario lo que se ha hecho en ocasiones anteriores, en particular durante la administración del presidente Piñera, es que se está poniendo en marcha un plan integral para resolver la situación de carencias que viven estos territorios y en particular la provincia de Arauco. «No solamente se está aplicando una medida de carácter coercitiva como es el Estado de Excepción Constitucional y la presencia de los Carabineros y los militares en las calles y carreteras principales del territorio, sino que además se aplica el plan Buen vivir», dijo.

«Se comienza a construir un acuerdo, un programa que tiene que ver con inversiones, que tiene que ver con desarrollo, que tiene que ver con la paz y el progreso», añadió el legislador.

«Es la combinación de esfuerzos, lo que nos dará un camino distinto al que se venía ejecutando en el anterior gobierno. Solo con medidas coercitivas no se resuelve el problema. El Estado tiene que invertir para superar las condiciones de pobreza, de falta de satisfacción en los derechos y, al mismo tiempo, de construcción de una mejor vida para todos los que allí habitan», comentó finalmente.